La pantalla publicitaria
El publicine, es la publicidad
que se le da a los espectadores mediante grandes pantallas, la publicidad no es
un elemento nuevo, de hecho apareció con
la invención del cine. Los mensajes publicitarios aparecieron a principios de
los años 20, y en 1931 más del 50% de las salas de cine estadounidenses emitían
programas publicitarios.
Pero la publicidad no solo se
encarga de mostrar el producto, si no que lo hace mas llamativo mostrando
celebridades con el, para tener una mayor atención por medio de la audiencia.
Pero esto no solo tiene la finalidad de hacer vender el producto, el cine se
aprovecha de esto y le sirve para hacer más reconocible a una estrella, dándole
impulso a la fama.
Por ende se puede decir que el
cine se salvo, gracias a esta alianza con la publicidad, las películas son mas
vistas por el publico que ha visto comerciales del protagonista de la misma
película, lo que hace que se exijan mas películas, y los estrenos sean
constantes.
Cabe destacar que la publicidad ha
tenido un gran cambio, ahora ya no basta con la foto y el texto, si no que se
tiene que hacer más llamativo, con eslogan, frases que enganchen la atención,
colores llamativos, letras impactantes y demás, los mensajes deben de ser
breves y eficaces para no aburrir al usuario.
El cine se ha revolucionado y al
lanzar películas hace pasos parecidos a la de la publicidad, con los cortos de
las películas, haciendo notar a las personas los próximos lanzamientos, por lo
regular en los cortos sacan escenas emocionantes de la película, pero no
completas, para esa finalidad de llamar la atención. No se trata de mostrar al
público el estreno de la película, si no elevar a la misma película a la
categoría de acontecimiento.
El cine es una
pantalla-escaparate que pone en escenas marcas, pero para poder poner estas
marcas en importante señalar que se necesita pagar para que se le haga
promoción a la marca, estamos hablando de mas de 3.200 millones de dólares
apenas en el 2004, y todos estos recursos son utilizados para el cine y la
televisión. Lo que los anunciantes buscan es básicamente aumentar la celebridad
de la marca, de mejorar y valorar su imagen y en ocasiones de re dinamizarla.
Estadísticamente el 80% de los
espectadores prefieren que las marcas y productos se presenten dentro de la
película, por dos razones a) no les
interrumpen y aburren antes de la película,
b) le dan a la película una perspectiva más real.
Una de las opciones que han
utilizado las marcas es hacer mini videos en cine, para que se suban a internet,
hechos por profesionales del cine, para que puedan llamar más la atención de
los usuarios y resulto, en marcas de autos, tenis y tarjetas de crédito, las
personas aumentaron las ventas en un 20% estadísticamente.
Anteriormente se decía que la publicidad y el cine no podían
enlazarse por ser de diferentes categorías, que de alguna manera el cine se estaría
rebajando, pero con el incremento de la publicidad y de las estrellas de cine
que optan por hacer comerciales, la publicidad ha adquirido algo de presencia,
y buena aceptación. Es un echo aclarar que la publicidad ya llego y que no se
le puede dar la espalda.
La publicidad filmada aparece ya
como una forma de expresión, en donde los artistas entran a otras técnicas que
los hacen aprender. Últimamente la publicidad ha dejado que el público hable y
que exprese que es lo que quiere ver en sus productos, realizando ellos mismos,
mini cortometrajes de los productos que desean, dándole ideas a la empresa y
más audiencia.
Con respecto a la híper
publicidad ya no se basa solo en mostrar el producto como tal, ahora lo que
busca es crear al usuario esa necesidad de comprar, de que el producto que esta
viendo estimule emociones en él. Uno de
los objetivos de este tipo de publicidad es bombardear al usuario con un sinfín
de imágenes en cuestiones de segundos, para llamar la atención pero que le deje
con la idea de querer conocer más.
El anuncio esta tomando toda la metodología
que emplea el cine para hacer una película, de esta manera los anuncios logran
el objetivo de llamar atención, crear emociones, hacer que los productos sean
reconocidos, tener dinero, producir, vender y ganar. El cine le da las
herramientas a la publicidad, pero siempre y cuando se quede siempre en el
margen de que solo será un anuncio publicitario y el cine es el cine.
El anuncio por una parte puede
hacer diferentes tipos de cosas, sin necesidad de mostrar el producto lo puede
vender ya que esta tocando la incertidumbre del telespectador, lo que aquí se
vende es un espíritu, una atmosfera, un deseo. En donde son muy fijados en los
detalles para el comercial, la música, las imágenes, el color, los actores y
todo, debe de tener perfecta armonía, para que el anuncio resulte un verdadero éxito.
Otro factor que llama la atención
o que se toma en cuenta para realizar este tipo de trabajos es saber a que tipo
de audiencia va dirigido el comercial, si se habla de niños, los colores y
personajes deben de ser diferentes, que si se habla de autos, ropa, perfumes, o
secciones deportivas. En resumen le enseñan al comprador, lo que en verdad
quiere comprar.
Otra cosa de la publicidad es que
debe de ser cambiante, constantemente debe de estar inventadas cosas nuevas
para cada producto e incluso varias para el mismo, ya que la gente lo pide,
nuevos anuncios, nuevas presentaciones, y por eso un eslogan no durará para
siempre. La importancia de los mensajes cortos es para que la gente los
recuerde más rápido, y que tengan una melodía contagiosa. Hacer parodias es
otro método de llamar la atención, este es un aspecto del cual también el cine
se cuelga, para gente con buen humor, y que quiere ver cosas que le entretengan
a base de risas emociones dulces.
Crean a las personas un estilo de
vida que todos quisieran vivir, haciendo que las masas de diferentes clases
sociales, quieran los productos y gasten su dinero en conseguirlos. Y de esta
manera es como el cine y la publicidad se enlazan para hacer un crecimiento
mutuo a base de ideas vendidas a la sociedad, por estas culturas hegemónicas,
que al final son las que imponen estos patrones de estilos de vida.